Los robots limpiacristales prometen facilitar una de esas tareas domésticas que pocas veces apetece realizar. Pero cuando empezamos a investigar sus diferentes diseños, nos surgió una duda clave: ¿qué sistema funciona mejor, uno cuadrado con un paño rectangular o uno alargado con dos mopas circulares giratorias?
¿Llegan igual a las esquinas? ¿Cuál limpia más rápido? ¿Dejan marcas? ¿Y qué ocurre cuando los cristales tienen suciedad acumulada?
En SinFiltroTest teníamos un especial interés por realizar esta prueba. No queríamos limitarnos a poner en marcha un robot y contar nuestras impresiones; queríamos hacer un test en profundidad con una comparativa práctica incluida.
Para ello compramos el ECOVACS WINBOT Mini (formato cuadrado) y conseguimos una unidad prestada del AlfaBot X7 Pro (formato alargado con dos mopas circulares giratorias). Nuestro protagonista sería el WINBOT Mini, pero tener ambos aparatos nos permitiría comprobar las diferencias reales entre sus sistemas de limpieza.
Comenzamos examinándolos en el taller y después los llevamos a distintas cristaleras y ventanas, utilizando tanto suciedad preparada expresamente como suciedad doméstica acumulada. Lo que descubrimos nos hizo cambiar algunas de nuestras primeras impresiones. Si prefieres conocer primero el resultado, puedes ir directamente a nuestras conclusiones.
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Unboxing y primeras impresiones
Nada más sacarlos de sus cajas encontramos dos líneas de diseño claramente diferenciadas:
- WINBOT Mini: Cuenta con un cuerpo compacto y cuadrado. Su limpieza se realiza mediante un paño rectangular colocado en la parte inferior, mientras que dos bandas de goma se encargan de su desplazamiento.
- AlfaBot X7 Pro: Presenta un formato alargado y utiliza dos discos circulares giratorios sobre los que se colocan las mopas.

Al manipularlos, el ECOVACS nos transmitió una sensación ligeramente superior de robustez y unos acabados más cuidados, aunque la diferencia no es especialmente grande.
Respecto a los accesorios, sistemas de alimentación y cuerdas de seguridad, notamos una diferencia práctica notable: el AlfaBot dispone de un cable de alimentación y una cuerda de seguridad algo más largos que los del WINBOT Mini. Esto resulta muy útil dependiendo de la distancia entre el enchufe y la ventana o del lugar disponible para fijar el sistema de seguridad.
Inspección en el taller: ¿Qué diferencias encontramos?
Antes de ponerlos a limpiar, los colocamos sobre la mesa del taller, examinamos sus partes inferiores, retiramos las mopas y realizamos algunas comprobaciones manuales, incluyendo el pesaje en báscula.
| Característica | ECOVACS WINBOT Mini | AlfaBot X7 Pro |
|---|---|---|
| Peso medido | 1.355 g (115 g más pesado) | 1.240 g |
| Formato | Cuadrado y compacto | Alargado y ovalado |
| Sistema de limpieza | Paño rectangular | Dos mopas circulares giratorias |
| Desplazamiento | Dos orugas de goma | Sistema de discos giratorios |
| Elementos de detección | Cuatro sensores | Dos elementos laterales |
| Boquillas pulverizadoras | Cuatro en total (Dos por cada lado) | Dos en total (Una por cada lado) |
| Sistema de control | Aplicación móvil | Mando físico a distancia |
| Cable y seguridad | Más cortos | Algo más largos |
Dos propuestas mecánicas opuestas
Al observar la cara inferior del WINBOT Mini encontramos un paño rectangular, las bandas de desplazamiento y una rejilla circular central diseñada para la circulación de aire. En el AlfaBot destacan sus dos mopas circulares giratorias; al retirar una de ellas pudimos observar parte de su estructura interna, con radios y diferentes aberturas de aspiración. Ambos utilizan planteamientos mecánicos totalmente distintos para realizar la misma tarea.

Sensores y sistema de apoyo
En la zona inferior del WINBOT Mini identificamos cuatro elements de detección situados cerca de las esquinas, frente a los dos elementos laterales que se observan en el AlfaBot. Cabe destacar que el número de sensores, por sí solo, no permite asegurar que uno sea más seguro o eficaz que el otro.
También encontramos una diferencia clara en el sistema de apoyo. Al presionar suavemente el WINBOT Mini comprobamos que su cuerpo presenta un recorrido progresivo, con cierta capacidad de inclinación y una sensación similar a la de un pequeño mecanismo amortiguado. El AlfaBot también tiene cierta movilidad, pero el sistema del ECOVACS nos pareció más suave y mejor resuelto durante la manipulación.
Cambio de mopas: Una diferencia del día a día
En el WINBOT Mini el paño rectangular se fija mediante velcro, por lo que retirarlo y volverlo a colocar resulta sumamente sencillo. En el AlfaBot debemos ajustar las mopas elásticas alrededor de sus dos discos circulares. Tras cambiar y lavar los paños varias veces durante las pruebas, el sistema del ECOVACS nos resultó claramente más rápido y cómodo.
Preparación de nuestra prueba de limpieza
Para comenzar elegimos dos grandes cristaleras exteriores contiguas de idénticas dimensiones. Antes de iniciar la prueba, limpiamos a fondo la parte exterior de ambas cristaleras para partir de una base idéntica.
Posteriormente, preparamos una mezcla de café soluble diluido en agua y la pulverizamos sobre ambas cristaleras. También dejamos varias huellas de manos utilizando una pequeña cantidad de crema de manos para comprobar cómo respondían los robots ante dos tipos de suciedad controlada: restos secos y marcas grasas. Distribuimos las manchas de forma equivalente y dejamos secar el café.

Siguiendo estrictamente las indicaciones del manual de instrucciones, procedimos a humedecer previamente los paños de limpieza a mano y escurrirlos al máximo antes de colocarlos [1.21]. Este paso es obligatorio según el fabricante para asegurar la correcta tracción y succión de las máquinas, evitando que patinen por exceso de agua o que pierdan adherencia si el paño está totalmente seco [1.21]. Durante todas las fases utilizamos el líquido limpiador oficial de ECOVACS en ambos aparatos.
Detalle importante de exposición: Aunque las cristaleras estaban limpias antes del test y eran de igual tamaño, no compartían habitualmente las mismas condiciones ambientales. Una de ellas permanece habitualmente más expuesta a la intemperie por su orientación y la otra cuenta con la protección de una persiana. Para contrarrestar cualquier factor de temperatura o luz, decidimos realizar varias limpiezas e intercambiar posteriormente los aparatos de ventana.
Fase de pruebas: Rendimiento en el cristal
1ª Prueba: Velocidad y eliminación de manchas
Comenzamos utilizando los modos de limpieza de exteriores y la primera diferencia fue contundente: el WINBOT Mini resultó considerablemente más rápido. Llegó a realizar prácticamente dos pasadas por la cristalera en el mismo tiempo en que el AlfaBot completaba una y poco más.
- ¿Qué ocurrió con las huellas? El WINBOT Mini consiguió eliminar visualmente las marcas de crema de manos. En el cristal del AlfaBot todavía distinguimos algunos pequeños restos grasos.
- ¿Qué ocurrió con el acabado? Apreciamos que el ECOVACS había dejado algunos cercos generales debido al arrastre inicial de la grasa de la crema de manos por el cristal. Sin embargo, el acabado final del Mini no nos disgustó en absoluto. El AlfaBot conservaba más restos localizados de las huellas, aunque en el intercambio se vio favorecido porque la superficie ya venía trabajada. Esto nos demostró que enfrentarse a la grasa pura satura los paños más rápido y puede generar cercos de arrastre en las primeras pasadas, pero el rendimiento bruto del ECOVACS fue excelente.
2ª Prueba: Mopas limpias y limpieza simple
Lavamos los paños de ambos robots y repetimos el test utilizando el modo simple para ver si mejoraba el acabado una vez retirada la suciedad inicial. El WINBOT Mini volvió a demostrar una ventaja clarísima de velocidad (dos pasadas frente a una), pero todavía se observaban algunos cercos sobre el cristal trabajado por el ECOVACS.
3ª Prueba: Intercambio de cristaleras
Cambiamos los robots de ventana para comprobar si las diferencias de acabado dependían de las máquinas o de las condiciones particulares de luz y exposición de cada cristal. Al repetir las limpiezas, las diferencias entre los cercos se redujeron.
Aun así, seguíamos distinguiendo algunas marcas. El AlfaBot ofreció un acabado bastante uniforme, pero descubrimos un inconveniente: dejaba una marca más evidente en el punto exacto donde terminaba su recorrido y se retiraba del cristal.
Pruebas en la cocina: Suciedad doméstica acumulada
Quisimos comprobar cómo se comportaba el WINBOT Mini en un entorno doméstico real y elegimos las ventanas de la cocina (interiores y exteriores), expuestas a salpicaduras habituales del fregadero y polvo acumulado de la calle.
En el exterior de la cocina, el AlfaBot dejó numerosos cercos después de su limpieza. La explicación técnica es clara: el movimiento rotatorio de sus mopas redondas satura rápidamente el paño con el polvo exterior húmedo, lo que hace que esparza la suciedad en círculos en lugar de retirarla.
Posteriormente colocamos el WINBOT Mini sobre ese mismo cristal y el resultado nos convenció más: el ECOVACS consiguió reducir las marcas visibles y dejó un acabado más satisfactorio, aunque tampoco completamente perfecto. Al avanzar en línea recta con un paño rectangular ancho, actúa como un limpiaparabrisas, recogiendo y reteniendo mucho mejor el polvo en las fibras del velcro.
Nota de rigor: Debemos señalar que el Mini realizó esta limpieza sobre un cristal que el AlfaBot ya había trabajado previamente, por lo que no es una comparación directa en igualdad de condiciones, pero demostró que el Mini resulta muy eficaz como herramienta de repaso y mantenimiento.
Análisis técnico: ¿Por qué hay tanta diferencia en velocidad y rendimiento?
Durante nuestros tests reales nos llamó poderosamente la atención la abismal diferencia de velocidad a favor del ECOVACS, así como su capacidad para corregir las marcas del rival. Tras investigar las especificaciones y la ingeniería detrás de ambos aparatos, confirmamos que esto se debe a dos factores clave:
- Avance por orugas vs. «Bamboleo» circular: Los robots de mopas circulares no tienen ruedas independientes; avanzan lentamente haciendo girar una mopa y luego la otra, lo que les obliga a caminar «a pasitos». En cambio, el WINBOT Mini cuenta con dos bandas de goma (orugas) exclusivas para la tracción, independientes del paño de limpieza. Esto, sumado a su algoritmo de navegación inteligente WIN-SLAM 3.0, le permite trazar líneas rectas constantes a una velocidad mucho mayor.
- Sensores inteligentes y potencia real: Aunque no cuenta con un «sensor de suciedad» visual, el ECOVACS integra un sistema de sensores optoacopladores y medidores de presión de aire ultra-rápidos que reaccionan en solo 0,04 segundos ante pérdidas de vacío o deslizamientos en superficies sucias. Además, su motor genera una fuerza de succión bestial de hasta 7.500 Pa (frente a los escasos 3.000 Pa habituales del formato circular). Al no patinar sobre la suciedad y contar con un sistema de cuatro boquillas (dos por cada lado) que atomizan el líquido en una micro-niebla ultrasónica, ablanda y atrapa la suciedad de forma mucho más eficaz en cualquier dirección de la marcha sin perder la trayectoria.
Mitos a examen: Esquinas, autonomía y seguridad extrema
¿Llegan realmente a las esquinas?
Esta era una de las dudas que más nos interesaba resolver. El formato cuadrado del WINBOT Mini sugería que llegaría mejor a los bordes que el sistema circular. Durante las pruebas observamos que el ECOVACS conseguía aproximarse más a determinadas zonas de los laterales y su aplicación incorpora una función específica para limpiar bordes.
Sin embargo, nuestra conclusión es clara: ninguno de los dos robots consiguió dejar perfectamente limpias todas las esquinas y los bordes. El WINBOT Mini se acerca más, pero siguen quedando pequeñas superficies que requieren un repaso manual si buscas un acabado perfecto.
Aplicación, control y una cómoda autonomía
La aplicación móvil del WINBOT Mini ha sido uno de los aspectos que más nos ha gustado. Permite seleccionar programas, controlar el desplazamiento, dirigir el aparato manualmente para insistir en determinadas zonas, ordenar pulverizaciones adicionales y activar la limpieza de bordes.
Además, descubrimos una función comodísima en su navegación: cuando el robot termina el trabajo en un cristal, regresa de forma inteligente y se detiene muy cerca de donde comenzó el trabajo, quedándose esperando pacientemente hasta que lo retiremos nosotros. Gracias a esto, no hay que estar muy pendiente de cuándo va a terminar, permitiéndote desentenderte del aparato con total tranquilidad. El AlfaBot utiliza un mando a distancia físico que permite manejarlo sin depender de un smartphone, pero en nuestro caso, preferimos de lejos las posibilidades y la autonomía que ofrece el sistema de ECOVACS.
Adherencia, ruido y el «test del apagón»
- Adherencia y seguridad ante cortes de luz: En una comprobación manual, el WINBOT Mini ofreció claramente más resistencia al intentar separarlo del cristal, transmitiendo una gran sensación de succión. Para poner a prueba su seguridad, probamos a desconectar el Mini de la corriente eléctrica de golpe. El robot reaccionó de inmediato de forma impecable: bajó la presión de succión de manera controlada para ahorrar energía, se quedó completamente parado y bien sujeto en el cristal, y comenzó a lanzar claros avisos de voz para alertarnos. Una demostración brillante de que su batería de seguridad (SAI) funciona a la perfección.
- Ruido: El nivel de ruido resultó muy similar en ambos. Ninguno destaca por ser silencioso y se escuchan claramente mientras trabajan debido a la fuerza del ventilador central. Sin embargo, el nivel de ruido está lejos de ser brutal o insoportable. Sus aproximados 63-67 dB se sitúan en un rango muy estándar para la categoría y, especialmente en exteriores, no resultan molestos en absoluto.
- Incidencia en ventana estrecha: Durante la limpieza de una ventana interior de cocina con marcos muy estrechos, el WINBOT Mini sobrepasó el límite del cristal en una ocasión. El robot se detuvo automáticamente y emitió un aviso acústico sin llegar a caerse. Fue una incidencia puntual, pero demuestra la importancia de respetar las indicaciones de seguridad.
Balance definitivo: Lo que más y lo que menos nos ha gustado del WINBOT Mini
🟢 Lo que más nos ha gustado
- Rapidez: Su velocidad acorta drásticamente el tiempo empleado en la tarea.
- Facilidad de manejo y comodidad: Regresa solo al punto de inicio al acabar, por lo que no requiere una vigilancia constante.
- Seguridad blindada: Excelente respuesta con avisos de voz y reducción de succión ante un corte de corriente.
- Cambio de paños: El sistema de velcro es comodísimo y agiliza el mantenimiento.
- Resultados: Excelente eliminación de huellas y gran rendimiento en cristales complejos como los de la cocina.
- Tamaño compacto: Una de las cosas a reseñar. Muy cómodo para manejarlo y con posibilidad de colocarlo en ventanas muy pequeñas.
🔴 Lo que menos nos ha gustado
- Cercos puntuales: Puede dejar marcas de trayectoria visibles, especialmente si arrastra grasa pura de crema de manos en las primeras pasadas.
- Bordes y esquinas: No logra una limpieza perfecta en los extremos; exige repaso manual.
- Sonoridad continua: Su nivel sonoro (en torno a los 63-67 dB) es constante durante su funcionamiento, por lo que se nota cuando limpia en interiores.
- Ventanas estrechas: Su algoritmo de detección puede experimentar fallos puntuales en marcos excesivamente reducidos.
⭐️ Puntuación Final de SinFiltroTest: 4.2 / 5
Conclusión: ¿Merece la pena el WINBOT Mini?
Tras completar todas las fases del test, nuestra valoración del ECOVACS WINBOT Mini es positiva. Nos ha convencido especialmente por su rapidez, facilidad de uso, robustez y resultados globales. La comodidad de su aplicación, el retorno automático al punto de inicio y el sencillo cambio de paños son ventajas prácticas que se aprecian en el día a día.

El robot de mopas circulares (AlfaBot X7 Pro) puede ofrecer un acabado uniforme en determinadas condiciones, pero el WINBOT Mini terminó convenciéndonos mucho más por su rapidez, comodidad y resultado global. Tengo que decir que terminé el día limpiando muchos más cristales de la casa de los que tenía previstos. Me sorprendió gratamente el Mini por su velocidad y por la gran seguridad que transmite gracias a su firme adherencia al cristal y su fantástica respuesta si llega a quedarse sin corriente.
Por supuesto, no hace milagros: puede dejar alguna marca si arrastra mucha grasa o cuando tardas en limpiarle los paños, pero el acabado general nos gustó mucho y en la cocina demostró que es capaz de reducir los cercos de su rival de forma excelente.
Por eso, la conclusión más importante que debes llevarte es esta: este aparato es estupendo para el mantenimiento diario de los cristales. Su mayor utilidad está en realizar limpiezas periódicas para evitar que la suciedad se acumule. Si tienes claro que su función principal es mantener tus cristales en buenas condiciones con mucho menos esfuerzo, el WINBOT Mini nos parece una herramienta sumamente interesante y totalmente recomendada.
¿Y el nuevo ECOVACS WINBOT Mini 2?
ECOVACS ha lanzado el WINBOT Mini 2 (ver en Amazon), una evolución del modelo que hemos probado. Incorpora pequeños cepillos giratorios para mejorar la limpieza de las esquinas, mayor potencia de succión y un sistema de navegación actualizado que permite detectar obstáculos y marcos más pequeños.
Estas mejoras podrían resultar útiles en ventanas con marcos estrechos y zonas complicadas.
No hemos probado el WINBOT Mini 2 (ver en MediaMarkt), por lo que no podemos confirmar sus resultados. No obstante, puede ser una alternativa interesante para quienes estén dispuestos a invertir un poco más.
Preguntas Frecuentes (FAQ Guía de Compra)
¿Qué sistema es mejor para limpiar cristales, el robot cuadrado o el redondo?
El sistema cuadrado de avance lineal con orugas (como el WINBOT Mini) es drásticamente más rápido y eficiente para retirar el polvo exterior y las marcas grasas sin esparcir la suciedad. El sistema redondo de discos giratorios es más lento (avanza «a pasitos»), y aunque pule bien superficies poco sucias, tiende a centrifugar la suciedad densa hacia los bordes en forma de cercos.
¿Qué pasa si un robot limpiacristales se queda sin luz o se desenchufa?
Los modelos de calidad como el WINBOT Mini incorporan un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) con una batería de respaldo interna. Si se corta la corriente, el robot no se cae: detiene su marcha en seco, reduce la presión de succión de forma inteligente para estirar al máximo la duración de la batería y activa alarmas y avisos por voz para que vayas a retirarlo de forma segura.
¿Hay que estar vigilando el robot limpiacristales mientras trabaja?
No es necesario en absoluto con modelos avanzados. El WINBOT Mini calcula de forma autónoma la ruta por el cristal y, al finalizar la limpieza de toda la superficie, regresa automáticamente al punto exacto donde lo pusiste en marcha y se queda esperando. Puedes desentenderte por completo de la tarea mientras limpia.
